Un grave incendio se produjo en el Velódromo Olímpico de Río, ubicado en el Parque Olímpico de la ciudad, causando importantes daños a su estructura.
El incendio comenzó a primera hora de la mañana y rápidamente se extendió por el techo de la instalación, que estaba fabricado en gran parte con materiales sintéticos que facilitaron la propagación de las llamas. Como resultado, una parte importante del techo quedó destruido, generándose una densa columna de humo que era visible desde distintos puntos de la ciudad.
Decenas de bomberos con varios vehículos acudieron al lugar y trabajaron durante varias horas para controlar el fuego y evitar que se extendiera a otras zonas del complejo. Gracias a la rápida intervención no se registraron víctimas ni heridos.
A pesar de la magnitud del incendio, la estructura interna del velódromo y zonas como el Museo Olímpico quedaron prácticamente intactas, aunque el recinto sufrió importantes daños materiales en el tejado.
Las autoridades iniciaron investigaciones para determinar la causa del incendio, al tiempo que evalúan los daños y los trabajos necesarios para restaurar este importante recinto deportivo.