El líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores comparecen nuevamente ante un tribunal federal en Nueva York, en una audiencia clave en el proceso legal que enfrentan en Estados Unidos.
El trabajo llega casi tres meses después de su captura, ocurrida el 3 de enero de 2026, tras una operación militar estadounidense en Caracas. Desde entonces, ambos permanecen en una prisión federal en Brooklyn mientras continúan las investigaciones en su contra.
Maduro enfrenta varios cargos, entre ellos conspiración para drogas, tráfico de cocaína a Estados Unidos y posesión de armas de guerra, delitos que pueden acarrear cadena perpetua.
Durante esta nueva audiencia, se espera que la defensa del líder chavista insista en la nulidad del proceso, argumentando que no tiene medios para pagar abogados privados debido a las sanciones que bloquean fondos del Estado venezolano. Según sus abogados, esta situación violaría su derecho a una adecuada defensa.
Además, el juez a cargo del caso deberá evaluar aspectos claves como la validez de las pruebas presentadas por la fiscalía y las restricciones solicitadas para evitar que información sensible llegue a otros involucrados que aún se encuentran prófugos.
El proceso legal es considerado uno de los más complejos y de mayor impacto político de los últimos años, no sólo por la gravedad de los cargos, sino también por las implicaciones internacionales que rodean la captura y juicio del expresidente venezolano.
Mientras tanto, en Venezuela, la figura de Maduro está perdiendo protagonismo político, en medio de cambios internos liderados por elementos del partido gobernante tras su arresto.