Una tragedia que arrasó la cuenca del Sinú y provocó inundaciones en zonas de Córdoba
– Ojo critico
febrero 14, 2026
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La tragedia de las inundaciones que hoy viven las comunidades que habitan la cuenca del Sinú, desde Tierralta, Montería, Cereté y Lorica hasta San Pelayo, Cotorra y San
La tragedia de las inundaciones que hoy viven las comunidades que habitan la cuenca del Sinú, desde Tierralta, Montería, Cereté y Lorica hasta San Pelayo, Cotorra y San Bernardo del Viento, no tiene precedentes.
No fue hasta 1988 cuando el río Sinú se desbordó en plena temporada de fuertes lluvias. No hay nada comparable a la tragedia del 2026, que para los monterienses comenzó la noche del viernes 6 de febrerocuando llegó la Policía alertando a los hogares sobre el inminente aumento del nivel de los esteros de Caimanera alimentados por el río Sinú.
Pero la gente se volvió más confiada y pensó que se trataría de un aumento rutinario en los niveles del agua al que Ya están acostumbrados a vivir rodeados de un sistema de pantanos y tuberías. Sin embargo, temprano en la mañana del sábado 7 de febrero, una inundación cayó sobre ellos.
«El agua fluyó silenciosamente hacia nosotros al amanecer. No fue una de esas inundaciones de barro y piedras que advierte el sonido. Cuando nos dimos cuenta, el agua empezó a meterse por debajo de las puertas e inundar los sanitarios y lavabos… Tampoco tuvimos tiempo de salvar nada», dice Jairo Martínez, vecino del barrio El Dorado de Montería, en la margen izquierda del río Sinú.
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Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
La UNGRD instaló un puesto de mando unificado el 1 de febrero, advirtiendo sobre alerta roja de Urra 1 y frente frío que azota las costas. Las cascadas fueron las primeras en impactar la localidad de Alto Sinú.
Lo que más le duele a don Jairo es que la tragedia dividió a su familia: «Mi esposa se fue con su hermana, mi hijo con un amigo en otra zona, y yo tuve que quedarme a cuidar un terreno bajo el agua», dice el hombre de 65 años, que no puede contener las lágrimas. No estás solo, el llanto es el denominador común de más de 70.000 familias que lo han perdido todo. Toda una vida de duro trabajo, ahorros, esfuerzos y sacrificios, sólo para que la naturaleza destruya todo en cuestión de horas.
Al igual que la familia Martínez, miles de familias están divididas: los ancianos son llevados a refugios, los niños a familiares y amigos, y las mujeres y hombres jóvenes para cuidar lo que queda en los pantanos.
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Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Ante la crisis en la capital cordobesa, las autoridades tuvieron que hacer esto Se ordenó toque de queda porque, además de la pérdida de bienes materiales, las víctimas estuvieron expuestas al contacto con ladrones. quienes al amanecer subieron a las embarcaciones y alcanzaron los techos de las casas abandonadas para recoger lo que quedaba. Además, se registró a personas inescrupulosas de otros distritos y municipios, ajenas a las emergencias, para impedir la asistencia humanitaria a las víctimas que la necesitaban.
La policía nacional vive una tragedia única en Montería porque Una veintena de uniformados que viven en la urbanización Vallejo, hoy bajo el agua.Lo han perdido todo y tienen que empezar de nuevo.
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La tragedia en El Vidrial
Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Para entender la magnitud de estos desastres hay que acercarse al pueblo de El Vidrial en las afueras de Montería, el primer pueblo que sufrió inundaciones por su contacto con las marismas de Caimanera, y donde 9 días después el nivel del agua no ha bajado.
Allí, el bullicio de niños y jóvenes se trasladó a una variante, el único corredor que conduce a la ciudad: sobre el asfalto, a la izquierda, las familias armaban cambuche con palos, plástico o lo que encontraban. En dos metros cuadrados y en el calor del caribe colombiano, Hicieron cocinas improvisadas y colgaron hamacas de cualquier árbol. Como parte de un acuerdo de solidaridad y para mantener la higiene, colocaron «baños» al lado derecho de la vía, de cara al pantano. Se trata de nada más que cuatro postes rodeados de plástico negro, en los que la gente se baña y hace sus necesidades.
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Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Hasta la tarde del viernes, en la capital cordobesa se encontraban registradas 33.164 personas, y según la Alcaldía, 5.744 víctimas fueron alojadas en viviendas temporales de la ciudad; y 345 más en un centro rural temporal. En Montería se abrieron para Kars una veintena de escuelas públicas, bibliotecas, centros comunitarios e incluso un antiguo circuito de carreras.comunidades habitacionales afectadas por el cambio climático, sumado a las descargas provocadas por la presa Urrá I en el municipio de Tierralta.
“El Medio Sinú está formado por las comunas de Montería, Cereté, San Pelayo. Allí comienzan a aparecer los primeros complejos de humedales importantes, especialmente en la margen izquierda del río Sinú. En Montería comienza todo el complejo de humedales de Martinica, y en el lado derecho el complejo de humedales de Betancí. Precisamente, el agua que fluye por la izquierda corre por la ruta que une Montería con Cereté, a través de caños, especialmente llamados Caimanera, que también se ubica en la parte alta”. explica Albeiro Arrieta López, biólogo ambiental y subdirector de gestión ambiental de la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y San Jorge.
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Se avecina un problema mayor, el de la salud, por lo que es urgente emplear médicos y enfermeras permanentes en todos los refugios porque necesitamos prevenir la propagación del dengue y de las enfermedades respiratorias y digestivas.
Camilo Peñaun veterinario y zootecnista que lleva años desempeñando una tarea humana y tranquila.
Censos puerta a puerta
Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
El Dorado, El Poblado, El Níspero, Villa Petro, Canan y una decena de barrios más permanecen hoy bajo el agua.
«El próximo sábado iniciaremos un censo puerta a puerta y cubriremos toda la comuna, verificando si hay familias afectadas en casas intactas. También realizaremos un censo puerta a puerta en algunos distritos de la segunda comuna y en los pueblos inundados», dice Hugo Kerguelén García, alcalde de Montería.
Según el funcionario, este censo permitirá a las personas acceder a ayuda humanitaria; Posteriormente, habrá un filtro mano a mano con el Gobierno del Estado para implementar planes de infraestructura.
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Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Y en medio de esta tragedia salió a relucir la solidaridad y el buen corazón de los hermanos cordobeses. En una de las gradas del Coliseo de Combate Miguel «Feliz» Lora, repleta de niños que jugaban entre colchonetas y ropa -sin darse cuenta del dolor de los adultos-, EL TIEMPO encontró a Camilo Peña, un veterinario y técnico animal que lleva años desempeñando una tarea humana y silenciosa.
“Trajimos almuerzos y desayunos, llevamos 8 días haciendo este trabajo, además de comida para perros y gatos, gracias a aliados y amigos bogotanos que trabajaron con nosotros dándonos dinero para conseguir ayuda”, dice Peña.
«Se avecina un problema mayor, el de la salud, por lo que es urgente contratar médicos y enfermeras permanentes en todos los refugios porque necesitamos prevenir la propagación del dengue y de las enfermedades respiratorias y digestivas», añade.
Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Los barrios y caminos inundados de Montería son sólo la punta del iceberg de una tragedia que revelará sus verdaderas dimensiones cuando el agua se seque.
La fuerza con la que las aguas descienden en busca del mar destruyó también un puente sobre la Quebrada de Arboletes, a 36 kilómetros de Montería, afectando la movilidad y el comercio entre la zona turística del Golfo de Morrosquillo y el centro del departamento. En ese momento fuimos testigos del transporte de pasajeros, alimentos y pacientes en camillas. Un cargamento de plátanos destinados a la exportación corría el riesgo de perderse y los alimentos perecederos tirados al borde de la carretera sucumbían al calor.
Aguas negras en La Madeira
Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Más adelante, en las localidades del centro y bajo Sinú, la situación es catastrófica: cuando se comienza a transitar por la nueva variante que conecta Santa Lucía con San Pelayo, a ambos lados de la vía aparecen kabuchas y tiendas de campaña improvisadas donde la gente se ha refugiado para pasar las noches más oscuras.
Entre ellos se encuentra Eugenio Doria y su esposa, quienes con el dedo índice derecho señalan un techo de paja que aparece bajo la inundación y donde, dicen, se encuentra su casa.
«Tenía gallinas, trabajé en el campo, saqué las vacas y se murió el pasto. El ñame, la yuca, se acabó todo, y hay gente que tiene la culpa, porque esta locura nunca pasó», dice Eugenio con la resignación de quien ya lo perdió todo.
Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Es allí, a pocos metros, en el camino llamado El Pantano Pecho Pelú, en la comuna de San Pelayo, junto a la carretera, donde se ubica la «casa» de los hermanos Jorge y Yuda Torres: una cama a la orilla de la carretera, que, al igual que La imagen surrealista muestra la tragedia de estas comunidades pobres.
“Esto es lo único que nos queda para salvar, la casa está allá, bajo el agua”, dice Yudy, quien de mala gana señala hacia el horizonte, donde se ven varias casas bajo el agua.
Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
Dos minutos más tarde, por el mismo camino del dolor, aparece un pequeño pueblo llamado «La Madera», el barrio de San Pelayo -con casas de colores que antaño fueron celebración y homenaje a la alegría marinera-, donde La tragedia es aún mayor porque la inundación son aguas residuales provenientes de varios pueblos más arriba.
Los niños y los ancianos fueron evacuados, y los pocos hombres y mujeres que quedaron quedaron expuestos al olor desagradable y al agua negra y espumosa que fluía entre toda la población: muchos de ellos ya padecían enfermedades cutáneas y respiratorias.
“Febrero es históricamente verano y no esperábamos esto. Sin embargo, lo más preocupante es que las aguas residuales del departamento de Córdoba cayeron al Canal Caimanera y entraron a la ciudad, entonces lo que viene es lo más difícil porque ya tenemos mucha gente enferma”, dice Roamir Pineda Martínez, presidente de la Junta de Acción Social de la ciudad.
Situaciones de emergencia en Córdoba Foto:John Montaño/EL TIEMPO
En la ciudad de La Madera, 2.500 personas murieron y dos jóvenes se ahogaron a consecuencia de esta emergencia.
Frente a la iglesia de la ciudad se eleva una pequeña isla sobre las aguas negras. Allí había un parque principal. Esta pequeña isla se ha convertido en un lugar de encuentro donde preparan comida al fuego y la comparten en comunidad.
Esta pequeña isla, donde aún existe la hermandad de estas comunidades, es un retrato de la tragedia de todo un departamento… de toda una nación que hoy está unida por Córdoba.
Un gran número de personas afectadas por la emergencia. Foto:
JUAN MONTAÑO Enviado Especial de EL TIEMPO a Córdoba